Flan de café

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Flan de café y nata

Flan de café y nata

Esta versión del flan de café es una de las mejores versiones que he probado. Si utilizas un café espresso de buena calidad, se notarán los resultados. Si no tienes ninguno a mano, el café liofilizado es un sustituto adecuado. También se puede sustituir la mitad de la leche por la misma cantidad de café fuerte preparado. El sabor del café es más suave, pero sabrá también a un delicioso café.

Es una receta muy fácil de hacer, pero hacer el caramelo requiere nuestra atención en exclusiva. Si nunca has caramelizado azúcar antes, entonces debes saber que en tan sólo unos segundos tu caramelo puede tornar de un ámbar brillante a un desastre completo.

Además, el caramelo caliente es pegajoso y hay que tener cuidado con no quemarse.

La elección del recipiente también es importante. Evita las tazas de mala calidad ya que van a tener que estar en el horno cerca de una hora, así que tienen que ser resistentes.

Herramientas:

Vas a necesitar 4 tazas de café (del tamaño que quieras), una fuente para utilizar como baño María, varios recipientes pequeños y una cazuela.

Así se hace el flan de café y nata

Paso 1: Hacer el caramelo

Se necesita:

  • 100 gramos de azúcar

Cómo se hace:

Se pone el azúcar en un cazo o sartén a calentar a fuego medio-alto. Se cocina el azúcar removiendo con frecuencia, hasta que se haya derretido completamente y empiece a caramelizarse tornando a un color ámbar (el mío tardo unos 10 minutos).

Se vierte el caramelo en la base de las tazas y se deja que enfríe a un lado. Cada taza se pone sobre una fuente grande y honda que se pueda meter en el horno para usar como recipiente del baño María.

Paso 2: Hacer el flan

Se necesita:

  • 240 ml de nata líquida para montar bien fría
  • 240 ml de leche entera
  • 2 cucharaditas de café instantáneo
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 3 huevos grandes, a temperatura ambiente
  • 50 gr de azúcar
  • 4 granos de café

Cómo se hace:

Precalienta el horno a 160 °. Coloca la leche y la nata en una cazuela y cocinar a fuego medio hasta que empiece a salir vapor (pero que no hierva). Se retira la cazuela del fuego y se pasa la mezcla a un bol.

Mientras que la mezcla está caliente, agrega el café instantáneo y remuévelo. Deja que la mezcla enfríe ligeramente, durante 5 minutos o hasta que deje de salir vapor.

En un recipiente aparte, bate el extracto de vainilla, los huevos y el azúcar. Vierte la mezcla de huevo en un hilo en la mezcla de nata y bate constantemente.

Esta mezcla viértela en las tazas preparadas. Introduce la fuente con la tazas en el horno precalentado y vierte agua caliente en la fuente hasta que alcance los 3/4 de las tazas. Puedes calentar el agua al fuego, pero yo uso agua caliente del grifo y lleno una jarra para verterlo más fácilmente.

Hornea el flan de 45 a 50 minutos o hasta que el centro del flan esté bien cocinado. Saca la fuente del horno con cuidado para que el agua no te salpique, y deja que enfríe lo suficiente para que puedas sacar las tazas sin quemarte.

Después, introduce las tazas con el flan en el frigorífico y déjalas enfriar durante unas 2 horas.

Paso 3: Servir y disfrutar

Se sirven los flanes desmoldados con un grano de café adornando y una generosa cucharada de nata montada.